Lectura de discursos históricos de ex parlamentarios. - Archivo Celebración del Bicentenario

Lectura de discursos históricos de ex parlamentarios.

04 de Junio

Con la lectura de discursos históricos de destacadas personalidades que fueron parlamentarios, arrancó oficialmente el sábado 4 de junio de 2011 la celebración del Bicentenario del Congreso Nacional. Los discursos correspondieron a Fray Camilo Henríquez, Benjamín Vicuña Mackenna, Arturo Alessandri e Inés Enríquez.

Adhesión al homenaje rendido ayer por la Honorable Cámara de Diputados a Gabriela Mistral.

(…) Ayer, personeros de los distintos sectores de opinión de esta honorable Cámara, rindieron un homenaje a Gabriela Mistral. Yo los escuche con tanta avidez que olvidé cumplir con un deber elemental. Olvidé que yo era la única mujer en el parlamento y me correspondía, en consecuencia, decir también alguna palabra (…)

Yo sé que Gabriela Mistral es de tofos, de todo el mundo, pero es particularmente nuestra, de nosotras, las mujeres. Ella ha dicho, como nadie, los sentimientos de nuestra naturaleza más profunda (…)

Las mujeres hemos aprendido de ella a encontrarnos a nosotras mismas; ella ha enseñado a muchos hombres y a muchas mujeres, y en todas altitudes, a encontrar la verdad en los valores fundamentales del espíritu a través del sentimiento.

Cuando el arte, la literatura y la filosofía se distorsionan y retuercen, buscando nuevas formas de expresión, de explicaciones alambicadas, encontramos en Gabriela Mistral el caudal más puro del espíritu que nos entrega , sin precisar de rebuscamientos, el ansia perenne de nuestra alma y su derrotero, en la modestia, en la bondad, en el amor.

Es Gabriela, sacudida por una desgracia enorme quien nos devuelve su dolor transformado en los versos inmortales de “Desolación”.

Es Gabriela quien, conociendo al galileo mejor que muchos doctos teólogos, nos dice que “amar es amargo ejercicio” (…). Y es Gabriela la que exalta la labor anónima y trascendente de la maestra rural, en versos que se han de repetir de generación en generación, de esta humilde maestra rural, madre de tantos niños que no son suyos. Y es Gabriela Mistral, por fin, quien permitió a muchos conciliarse consigo mismos y quien nos enseña a reencontrar la eterna verdad de la redención por el amor.

Literatos y retóricos pondrán bajo el microscopio de la crítica su estilo y nos hablarán del vigor y colorido que ha logrado dar a expresiones y a locuciones arcaicas. A mi no me importa eso; solo sé que con expresiones y con palabras de todos los días, más viejas o más nuevas, ella ha podido aprisionar la bondad para regalarla a todos (…)

Gabriela Mistral y su ideal se unen, se identifican con los ideales de todas las mujeres de nuestra tierra y la misma humildad con que en sus versos maternales ella pide perdón por sus rodillas endurecidas, las mujeres chilenas sueñan y trabajan (…)

No me refiero a mujeres que, como Gabriela Mistral, han logrado brillar en las ciencias, en las artes, en las letras y en la labor docente: me refiero a las miles de las que han puesto de relieve a la mujer chilena cuando el destino les dio la oportunidad para ello y las sometió al juicio de la opinión pública (…)

La mujeres de Chile, que entroncamos nuestra estirpe criolla en Janequeo, la cacique india y en Inés de Suárez, la abnegada compañera del conquistador, agradecemos en su profundo significado el homenaje que esta honorable Cámara rindió ayer a ese valor de las artes y del pensamiento universales que es Lucila Godoy Alcayaga, por obra de su genio: Gabriela Mistral.

Inés Enríquez, primera mujer diputada, 25 de julio de 1951.