Lectura de discursos históricos de ex parlamentarios. - Archivo Celebración del Bicentenario

Lectura de discursos históricos de ex parlamentarios.

04 de Junio

Con la lectura de discursos históricos de destacadas personalidades que fueron parlamentarios, arrancó oficialmente el sábado 4 de junio de 2011 la celebración del Bicentenario del Congreso Nacional. Los discursos correspondieron a Fray Camilo Henríquez, Benjamín Vicuña Mackenna, Arturo Alessandri e Inés Enríquez.

Discurso de inauguración del Monumento de Bernardo O’Higgins.

Excelentísimo señor, señores:

El gran soldado cuya efigie levanta hoy sobre mármoles el amor de la posteridad, nació en apartada orilla y vio rodar su cuna en hogares escondidos. ¡Fue huérfano!

Conducido a la omnipotencia por la pujanza de su brazo valeroso, por su constancia antigua, por su patriotismo sublime, su propia magnanimidad le abrió en una hora las puertas del destierro. ¡Fue proscrito!

Olvidado, escarnecido, sometido por el odio a tenaz repudio, bajó a la tumba en tierra extranjera envuelto en el sudario de la ingratitud y así yació veinte años, dentro de un cubo humilde de ladrillos. ¡Fue mártir!

¡Pues bien! La hora de la suprema reparación ha llegado. Y es ésta la que llenos de emoción y reverencia estamos consagrando todos en esta ceremonia augusta.

El pueblo chileno, que ha erigido con sus dádivas este monumento de amparo y de justicia, ha dicho al huérfano: “¡Yo soy tu familia!”.

La ciudad de Santiago, en cuyo nombre pronuncio estas palabras ha apartado el recinto de mayor honra en la redondez de su área y ha dicho al proscrito: “¡He aquí tu hogar”!

La posteridad, por último, a que todos los aquí presentes más o menos pertenecemos, extrajo ya de su obscura fosa las heroicas cenizas, dióles ayer blando reposos en la tierra de su amor, y ahora dice al mártir en nombre de la gloria: “¡He aquí tu altar”!

¡Salve, señores, al ínclito huérfano que en los campos de batalla fue siempre héroe!

¡Salve al magnánimo proscrito que en la playa del destierro fue siempre chileno!

¡Salve a la víctima sublime que vivió amándonos y murió bendiciéndonos!

¡Salve tres a don Bernardo O ’Higgins, padre de Chile, y desde hoy huésped glorioso del pueblo de Santiago!.

Benjamín Vicuña Mackenna, diputado, Santiago 1872.